En una decisión unánime, el pleno del Consejo Regional (CORE) del Bío Bío resolvió destinar 88 millones de pesos para el diseño de la restauración integral de la capilla San Sebastián, único Monumento Nacional del área urbana de Los Ángeles y uno de los ocho existentes en la provincia.

Tras ser estudiada durante cinco meses por la comisión de Desarrollo Social y Cultural del CORE, la iniciativa fue aprobada a fines de noviembre de 2012 en una sesión plenaria presidida por el intendente Víctor Lobos, acordándose financiar una consultoría que diagnostique la situación y proponga una recuperación completa del templo, afectado seriamente por el terremoto del 27 de febrero de 2010.

Foto «Diario La Tribuna»

El proyecto, a ejecutarse durante el año que recién se inicia gracias al Fondo Nacional de Desarrollo Regional, está inserto dentro del programa “Puesta en valor del patrimonio”, que permite invertir recursos con el fin de mejorar, reconstruir o reparar edificios históricos como éste, que data del siglo XIX y tiene categoría de monumento desde 1989.

Bajo la responsabilidad y supervisión técnica de la dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas, la iniciativa ha sido recomendada favorablemente para intervenir en forma urgente la capilla, debido al deterioro lento y sostenido que ha sufrido en el tiempo producto de la acción de agentes climáticos y movimientos telúricos, sobre todo el del 27/F, los que han provocado daños en muros y murales interiores.

Actualmente, y luego de una serie de labores y medidas preventivas posteriores al fenómeno sísmico -como el retiro provisorio de lienzos e imágenes y la protección para el invierno-, la construcción religiosa presenta un considerable deterioro estructural, arquitectónico y funcional que impide su utilización por parte de funcionarios y usuarios del hospital, la comunidad católica y los turistas o visitantes en general.

Este proyecto, cuyas obras deben cumplir con los requisitos y exigencias establecidos por el Consejo de Monumentos Nacionales, apunta en último término a poner en valor tal inmueble en su totalidad, recuperando su integridad y nobleza, para lo cual se debe elaborar, justamente, un estudio histórico, arqueológico, arquitectónico, estructural y constructivo del mismo, determinándose o cuantificándose a la vez los costos de restauración o reconstrucción.

También se requiere efectuar un estudio y proyecto museográfico, lumínico, de señalética y de seguridad para el templo y sus salas, junto con entregarse un manual de mantenimiento y uso del local, y generar un modelo de gestión que asegure su sostenibilidad, manteniendo los valores culturales que lo convierten en un bien patrimonial.

La superficie a intervenir es de 672 metros cuadrados de acuerdo al programa de arquitectura de la capilla, respetando las instalaciones con su actual uso y adecuando espacios según las necesidades de velatorio y oficina del capellán, lo que permitirá proteger un recinto de tanto valor cultural, revitalizando las actividades pastorales que se realizan en sus dependencias e incrementando las visitas turísticas con una adecuada campaña de promoción y recuperación para la comunidad del complejo asistencial.

Foto «Diario La Tribuna»

UN PRIMER PASO

En este último punto se basa la alegría y satisfacción expresadas por los consejeros regionales de nuestra zona al finalizar la sesión en que se aprobaron los fondos, pues reconocen que, además del servicio religioso que presta el antiguo templo del hospital, se ha transformado en un potencial atractivo para el desarrollo del turismo.

Así se desprende de lo afirmado por Daniel Cuevas, uno de los cinco representantes de la provincia de Bío Bío en el CORE, quien destaca “el compromiso permanente del Consejo con toda la infraestructura de valor patrimonial, a través de la aprobación de una infinidad de proyectos para la región; y en particular el de la capilla San Sebastián creo que va a servir para recuperarla y ofrecer a los feligreses una iglesia más bonita y confortable, aunque al mismo tiempo va a permitir obviamente rescatar parte de la arquitectura y el patrimonio que representa a Los Ángeles a nivel nacional”.

Empatiza, eso sí, con un sector de la ciudadanía que acusa una postergación excesiva de esta iniciativa: “Había un montón de dificultades, entendiendo que Chile tiene un Estado bastante burocrático que ha impedido mejorar o acelerar todo el proceso de ejecución de los proyectos aprobados, sin embargo estamos contentos porque esto ya salió y lo que ahora falta no más es nombrar una unidad técnica y licitar las obras”.

Efectivamente, espera que la etapa de diseño dé paso lo antes posible a la restauración propiamente tal, pero es cauto en todo caso porque “hay muchos otros proyectos que están considerados, como, por ejemplo, el Fuerte de Nacimiento, que también fue terremoteado y está calificado como Monumento Histórico, y muchos en las demás comunas que están bastante incipientes y que requieren de nuestra parte ver cómo aceleramos su recuperación”.

Consciente de lo que significa el acuerdo unánime de fines de noviembre se muestra, a su vez, el consejero regional Gustavo Seguel, ya que se trata de “un proyecto emblemático para Los Ángeles y del inicio para restaurar este templo, que es muy valioso para la ciudad, para la provincia y para el país, y que va a estar ahí, en medio de toda la modernidad del hospital”.

Foto «Diario La Tribuna»

Por eso, recalca, “estos son recursos muy sentidos por los cinco consejeros de Bío Bío, quienes trabajamos la mayoría de los proyectos en conjunto, como equipo, y en casos como éste con mayor razón nos colocamos la camiseta de nuestra provincia”.

En relación al atraso que ha tenido la anhelada restauración, aclara que está dentro de lo normal: “Nosotros nos preocupamos harto; no obstante, éste no es cualquier proyecto y se demora un poco más por sus características técnicas, requiere de una mayor dedicación profesional para que salga bien, de lo contrario ya se podría haber ejecutado con gente no especializada, con maestros chasquillas y con mucho menos recursos, pero la idea es materializarlo con un buen estudio previo y que quede una buena obra”.